XXVII Congreso Nacional de la Empresa Familiar
El Instituto de la Empresa Familiar celebró su 27º edición del Congreso Nacional de Empresa Familiar en Santander del 20 al 22 de octubre bajo el título “Somos Futuro”. El Congreso contó con la colaboración de la Asociación Cántabra de Empresa Familiar (ACEFAM) y el patrocinio de Banco Santander y KPMG. Un año más contó con una amplia representación de socios de ADEFAM que se trasladaron a Santander para participar del completo programa que ofrece el Congreso Nacional.
Con el lema escogido “Somos Futuro”, se quiso subrayar el compromiso que tienen las empresas familiares con la construcción de futuro, como parte esencial de la modernización, el progreso y la prosperidad del país.
El domingo 20 de octubre tuvo lugar la presentación de los 18 proyectos de impacto, innovación y futuro impulsados por empresas familiares que seleccionaron las 18 Asociaciones Territoriales de Empresa Familiar. Estas iniciativas constituyen un ejemplo del esfuerzo colectivo de estas empresas por impulsar iniciativas transformadoras que mejoren su eficiencia y competitividad.
Por parte de ADEFAM la empresa seleccionada fue Pivotal, una organización de investigación clínica, líder en el ámbito de la biotecnología y farmacéutica. La compañía presentó su Proyecto DANAH, una iniciativa que utiliza modelos de inteligencia artificial y machine learning para revolucionar la manera en la que se ejecutan los ensayos clínicos. Este proyecto permite sustituir procesos manuales tradicionales por soluciones automatizadas, lo que conlleva una reducción significativa en los tiempos de ejecución y una minimización de los riesgos.

Durante la celebración del Congreso, se realizó una encuesta entre los más de 650 empresarios participantes para conocer su visión de la economía para los próximos meses, estos se mostraron optimistas con su evolución, aunque alertaron de numerosos riesgos en el horizonte, como la incertidumbre regulatoria o la dificultad para encontrar profesionales cualificados. De hecho, las perspectivas económicas que auguraron para los próximos meses se situaron en su segundo mejor nivel en los dieciocho años de vida de este estudio. En concreto, del 0 al 9, las expectativas de los empresarios sobre la economía española se situaron en 5,55 puntos, medio punto por encima del dato del mes anterior y casi un punto por encima del promedio histórico. Además, fue segundo mejor registro, solo por detrás del dato de 2017, de 6,22 enteros. Con todo, estas buenas perspectivas, que vienen avaladas por la tendencia al alza de los últimos años, con un crecimiento bastante por encima de la media europea, no se extendieron al ámbito del empleo. Así, el 59% de los encuestados previó creación neta de empleo limitada, mientras el 38% apostó por el estancamiento del mercado laboral y solo un 3% pronosticó un avance intenso.

Jordi Hereu, ministro de Industria y Turismo, inauguró oficialmente el Congreso, en su intervención subrayó la importancia de las empresas familiares como motor de innovación y estabilidad económica ofreciendo la colaboración del Gobierno de España. “Los empresarios familiares sois parte de esta economía vinculada al impacto social, no como eslogan, sino como práctica cotidiana, porque tenéis un vínculo territorial. Sois responsables de un legado y de la visión a largo plazo, y os aseguro que se agradece de manera muy profunda”. “Queremos colaborar y caminar con vosotros porque sois aquellos que lucháis siempre”, destacó.
En esta apertura del Congreso participó también Ignacio Rivera, presidente del Instituto de la Empresa Familiar, quien puso en valor el compromiso que tienen las empresas familiares con la construcción de un futuro más próspero, como parte esencial de la modernización y del progreso del país. “Las empresas familiares somos el futuro. Lo decimos con confianza, sin arrogancia, pero con convicción. En estos tiempos, en los que la incertidumbre política y económica afecta no solo a nuestro país, sino a toda Europa, es crucial que nuestras empresas familiares nos mantengamos fuertes y resilientes”. “El mayor activo que tenemos son las personas, a las que colocamos siempre en el centro, y a las que, como empresas familiares, llevamos claramente en nuestro ADN”, re
calcó.


También se contó con la intervención de Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular quien destacó que las compañías familiares no solo son un pilar clave del presente, sino que son fundamentales para la construcción de un futuro próspero y sostenible, “Los empresarios familiares sabéis lo que es vincular una vida a la supervivencia y al desarrollo de vuestras compañías para dejar la mejor huella posible en la sociedad. Creo que hoy es día de pediros que sigáis mejorando nuestro país, y de venir a daros las gracias por ello».
Posteriormente, tuvo lugar la mesa redonda “Pilares de un futuro mejor: Las claves del impacto positivo”, en la que Ignacio Rivera, José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona; Andrés Sendagorta, presidente de Sener; y Sabina Fluxá, vicepresidenta y CEO del Grupo Iberostar, debatieron sobre el compromiso que tienen las empresas familiares con hacer una aportación positiva a la sociedad.


Juanjo Cano, presidente de KPMG en España, también participó en el Congreso ofreciendo su perspectiva sobre los retos y oportunidades que la inteligencia artificial plantea para las empresas familiares, y sobre cómo aprovechar esta tecnología en un entorno empresarial que está en constante evolución. A continuación, tuvo lugar un panel de expertos sobre el perfil de la empresa familiar, con la participación de Esteban Sastre, director de Economía y Empresa del IEF; Isabel del Sol, coordinadora en el IEF de la Red de Cátedras de Empresa Familiar; y Miguel de la Fuente, director de Investigación de Sigma Dos, con las conclusiones de un nuevo estudio demoscópico.
Para concluir la sesión matinal el Congreso se centró en el complejo contexto geopolítico global, y contó con Pablo García-Bedoy, líder de Asuntos Públicos Europa en LLYC; José María de Areilza, secretario general de Aspen Institute España y director de la revista Política Exterior; y Rocío Martínez-Sampere, directora de la Fundación Felipe González, integrantes de la mesa redonda titulada “Pensar en futuro en un mundo inestable” y moderada por Borja Bergareche, Socio de Comunicación y Liderazgo Corporativo de Harmon.


Por la tarde, la jornada comenzó con un análisis sobre el futuro de la economía española, con una mesa redonda en la que intervinieron Víctor Ausín, director general de Política Económica en el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital; Toni Roldán, director del Centro de Políticas Económicas de Esade; y Daniel Fuentes, director de Kreab Research, moderada por la periodista Esther Vaquero, presentadora del Congreso. Para finalizar el día tuvieron lugar dos intervenciones sobre las trayectorias empresariales de dos compañías familiares: Grupo Armando Álvarez y Grupo Cosentino. La primera estará protagonizada por José Ramón Álvarez Ribalaygua, presidente del grupo; Ana Álvarez Aldomá, vicepresidenta; y Pepe Álvarez Aldomá, presidente de SPR Packaging LLC. Ha seguido la intervención de Pilar Martínez-Cosentino, vicepresidenta ejecutiva del Grupo Cosentino.


Su Majestad el Rey presidió el martes la clausura del XXVII Congreso Nacional de la Empresa Familiar, junto con Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y María José Sáenz de Buruaga, presidenta del Gobierno de Cantabria.
El acto de clausura contó también con la participación de Ignacio Rivera, presidente del IEF, y Enrico Letta, presidente del Instituto Jacques Delors y exprimer ministro de Italia.
Durante su intervención, Su Majestad el Rey destacó «el papel clave que juegan las empresas familiares en la estabilidad y prosperidad de vuestros empleados y clientes, pero también de toda la sociedad», y ha agradecido que lo hagan «mirando siempre hacia delante con confianza y compromiso con el futuro de nuestro país».
Ha insistido en que «es posible crecer e internacionalizarse sin renunciar a los orígenes, y las empresas familiares son la prueba de que la ecuación origen – competitividad es viable». «El origen no limita la competitividad, sino que la potencia».
Ignacio Rivera, por su parte alertó del riesgo de pérdida de competitividad de las empresas familiares por una excesiva complejidad regulatoria y fiscal y reclamó a las instituciones «consensos para, en un momento geopolítico complicado, mantener los logros democráticos, sociales y medioambientales que nos han hecho llegar a la sociedad del bienestar que tenemos, y que debemos cultivar con el compromiso de todos».
El cierre de este XXVII Congreso Nacional de la Empresa familiar también contó con la participación de Enrico Letta. El exprimer ministro italiano, autor de uno de los informes clave para la reflexión sobre el futuro de Europa, ha señalado el «gran obstáculo a la integración en la UE que supone la fragmentación del sistema regulatorio y la falta de simplificación que implica tener 27 ordenamientos jurídicos aplicables a las empresas”. Y reclamó «una mayor integración en tres sectores clave de la economía europea, el financiero, las telecomunicaciones y la energía».




